

Desde que asumió su cargo en enero de 2009, la prioridad principal del Gobernador Luis Fortuño ha sido la tarea de revitalizar la economía de Puerto Rico. Al comienzo de su administración, actuó decisivamente para enderezar las finanzas del Gobierno, seguido por dar un fuerte impulso a una serie de reformas y proyectos estratégicos que apoyen el crecimiento económico integral y sostenido de la Isla.
Entre sus logros, durante la primera mitad de su primer cuatrienio, Fortuño salvó el crédito de la Isla en Wall Street. En 2010, Puerto Rico recibió el mayor aumento de calificación crediticia de cualquier otro estado o territorio de los Estados Unidos. En reconocimiento de la eficacia de sus políticas, en noviembre de 2010, la Isla recibió su primer pronóstico de crédito positivo en casi tres décadas.
Bajo el liderazgo de Fortuño, se re-estructuró un aparato gubernamental previamente sumido en gastos fuera de control. En dos años, Fortuño redujo el déficit presupuestario que heredó, proporcionalmente, más que cualquier otro gobernador en la Nación. Como resultado de las políticas de responsabilidad fiscal que implantó, Fortuño también presentó en el 2010 legislación para implantar el mayor recorte de impuestos en la historia de Puerto Rico. Con la reforma contributiva de Fortuño, la carga contributiva del pueblo puertorriqueño se está reduciendo un promedio de 50%, y la carga contributiva de las empresas se está reduciendo en un 30%.
El gobernador Fortuño es reconocido por sus pares a través de los Estados Unidos como un líder entre líderes. Actualmente, se desempeña como presidente electo del Concilio de Gobiernos Estatales y primer vicepresidente de la Asociación de Gobernadores Sureños. También se desempeña en la Junta de Directores del Centro para las Mejores Prácticas de la Asociación Nacional de Gobernadores, así como del Consejo de Gobernadores del Presidente de los Estados Unidos.
Antes de su elección como gobernador, Fortuño representó al pueblo de Puerto Rico en el Congreso, como su único representante electo al máximo foro legislativo federal. Durante sus cuatro años en el Congreso, Fortuño se distinguió como un campeón de política fiscal y social conservadora. Asimismo, logró un tratamiento más equitativo para Puerto Rico en programas federales, incluyendo la obtención para la isla de su primer aumento en fondos Medicaid en más de nueve años.
De 1994 a 1997, Fortuño se desempeñó como Secretario de Desarrollo Económico y Comercio de Puerto Rico. También al mismo tiempo, se desempeñó como Director Ejecutivo de la Compañía de Turismo de Puerto Rico y Presidente de la Corporación de Desarrollo Hotelero. En estas capacidades, Fortuño logró la adopción del código de comercio uniforme, el relanzamiento de la Ley de Corporaciones de Puerto Rico e implantó una política de inversión agresiva para el crecimiento de la industria de turismo en la isla.
Natural de San Juan, el gobernador Fortuño obtuvo su bachillerato de la Universidad de Georgetown y obtuvo su Juris Doctor (JD) en la Facultad de Derecho de la Universidad de Virginia. Fortuño y su esposa, la licenciada Lucé Vela, son los padres orgullosos de los trillizos María Luisa, Guillermo Luis y Luis Roberto.